La Institución Libre de Enseñanza fue fundada en 1876 por un grupo de catedráticos –entre los que se encontraban Francisco Giner de los Ríos, Gumersindo de Azcárate y Nicolás Salmerón–, separados de la universidad por defender la libertad de cátedra y negarse a ajustar sus enseñanzas a los dogmas oficiales en materia religiosa, política o moral. Ello los obligó a proseguir su tarea educadora al margen de los centros universitarios del Estado, mediante la creación de un establecimiento educativo privado cuyas primeras experiencias se orientaron hacia la enseñanza universitaria y, después, a la educación primaria y secundaria.
Hasta 1936 la Institución fue un semillero de iniciativas modernizadoras de la sociedad y la cultura españolas. Bajo su influencia se emprendieron importantes reformas sociales, educativas, culturales y científicas, que hicieron posible la que ha sido calificada como una Segunda Edad de Oro de la cultura española. Al término de la guerra, la Institución fue disuelta y sus bienes incautados mediante decreto de 17 de mayo de 1940, que la declaraba ilegal «por sus notorias actuaciones contrarias al Nuevo Estado».
La Fundación Francisco Giner de los Ríos se creó en 1916 a la muerte de Giner para proseguir y difundir su obra y garantizar la pervivencia de la Institución, y se encarga de la tutela de su patrimonio material e intelectual. Desde entonces ha venido trabajando para recuperar el legado de la Institución Libre de Enseñanza para la sociedad española de nuestro tiempo, y continuar y ampliar su labor modernizadora.






